Hablemos de Cirrosis Hepática

La cirrosis hepática, es una enfermedad crónica, progresivamente degenerativa, donde independientemente de las causa, el hígado sufre daños en repetidas ocasiones y este órgano inicia su perdida estructural e irreversible, perdiendo la anatomía inicial de los lobulillos, vasos sanguíneos y demás componentes, produciendo fibrosis inflamatoria y nódulos regenerativos rodeado de bandas fibrosas, como consecuencia de sus múltiples agresiones.

Estos cambios realizan múltiples modificaciones de diferentes funciones en el hígado causando hipertensión portal y el estadio final de la enfermedad. Esta enfermedad es frecuentemente mortal.

He escuchado a muchas personas asociar la cirrosis hepática con el consumo excesivo de alcohol. Y si bien es cierto los especialistas han estudiado cual puede ser la causa principal del desarrollo degenerativo, y llegaron a la conclusión que no es solo por el consumo de alcohol (Por supuesto, es una de las causas) que se puede generar, sino también por múltiples patologías que puedan causar daño hepático, como por ejemplo el virus de la hepatitis B y hepatitis C, entre otros factores etiológicos, también encontramos el hígado graso no alcohólico, toxicidad múltiple por consumo de fármacos, consumo de drogas, obstrucción crónica del drenaje venoso, resistencia a la insulina, otras enfermedades metabólicas, criptogenetica, etc. Pero independientemente de las causas principales del daño hepático, hay que anexar la predisposición genética, agentes ambientales, estilo de vida, alimentación, sedentarismo, todos estos factores pueden contribuir con el daño inicial y crónico hepático.


El hígado, por el constante afán de reparar el tejido dañado, comienza a
regenerar su tejido, una y otra vez, causando fibrosis en cualquier parte de su estructura.

La cirrosis hepática puede ser asintomática por muchos años, es lo que
conocemos como cirrosis compensada. Y cuando es sintomática, los síntomas iniciales son inespecíficos, dentro de ellos se encuentran, perdida de peso sin causa aparente, inapetencia, malestar general; los síntomas avanzados en cirrosis hepática descompensada son, ictericia, ascitis, encefalopatía hepática, varices esofágicas (que pueden ser sangrantes), esta ultima es la mayor causante de muertes por cirrosis hepática. Cuando existe hipertensión portal con varices muy grandes y distendidas se pueden observar en el paciente.

El único tratamiento curativo es el trasplante hepático. Aun no se han
determinado drogas que puedan curar la enfermedad. No obstante, se puede mantener un tratamiento de sostenimiento, eliminando todos los fármacos nocivos, e implementando complementos vitamínicos, de ser necesario. recordemos que existe un sin fin de fármacos que se metabolizan a través del hígado, y no se debe recargar su funcionamiento. También se debe eliminar el consumo de alcohol y drogas.


Para concluir, para nadie es un secreto que poco a poco vamos avanzando
tecnológicamente y día a día realizando mejoras en el sector salud. Aunque aun no se ha conseguido como frenar esta enfermedad, se ha logrado mantener a un paciente Cirrótico por largos periodos de vida. Por ejemplo anteriormente la mayor causa de muerte era por las varices sangrantes, hoy en día se han determinado diversos mecanismos para poder realizar ligaduras en varices. aunque el pronostico sigue siendo desfavorable, lo ideal es mejorar el estilo de vida con la ayuda del paciente.

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Dra. Elianys Gutierrez

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